Más de 3 mil estudiantes se concentraron en el centro de Santiago. Muchos de ellos se protegen de la lluvia con paraguas, bolsas de basura, chaquetas, gorros y bufandas, según reseñó Infobae.

Más temprano, grupos de jóvenes levantaron barricadas en el centro y otros puntos de Santiago, al inicio de una nueva jornada de protestas de estudiantes universitarios y de secundaria, movilizados desde el pasado mayo.

El movimiento estudiantil chileno, junto al Colegio de Profesores, familiares y un amplio sector social exige que el Estado asuma los costos de la enseñanza pública.

Fuentes policiales dijeron que bien temprano, encapuchados interrumpieron el tránsito en la céntrica Alameda Bernardo O’Higgins, frente a la Casa Central de la Universidad de Chile, a unas tres manzanas del Palacio de la Moneda.

Las autoridades autorizaron para esta jornada una marcha desde la céntrica plaza Los Héroes, en la Alameda, en un recorrido que se aleja del centro y culmina frente a la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chile, donde se celebrará un acto de cierre.

Los dirigentes estudiantiles dijeron que también habrá manifestaciones en las principales ciudades, tal como ocurrió en anteriores jornadas de protesta, en las que según los convocantes se movilizaron hasta 500 mil personas.

Los estudiantes y profesores rechazaron en las últimas horas del miércoles un nuevo paquete de medidas presentado por el Gobierno de Sebastián Piñera para terminar el conflicto.

Las propuestas, presentadas por el ministro de Educación, Felipe Bulnes, consisten en un sistema combinado de becas y créditos, para que los alumnos de los sectores pobres tengan ayuda directa del Estado, con menores tasas de interés.

En concreto, Bulnes anunció un proyecto de ley que rebajaría la tasa de interés de los préstamos que solicitan los jóvenes para financiar sus carreras con el aval del Estado, desde el 5,6% actual a un 2 por ciento.

“Necesitamos aclaraciones, aquí hay muchos vacíos todavía”, dijo Camila Vallejo, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, para quien los anuncios dejaron más dudas que certezas, principalmente en el tema del lucro.

“Se está legitimando el lucro en los Centros de Formación Técnica, en los Institutos Profesionales y en las escuelas privadas subvencionadas”, precisó y añadió que “aún no vemos cómo asegurar constitucionalmente que el Estado no sea sólo garante, sino responsable y proveedor de la educación pública”.